Aleaciones de níquel para aplicaciones aeroespaciales

Existe una amplia variedad de aleaciones con níquel que son muy utilizadas en la ingeniería aeroespacial. Estas aleaciones de níquel para el sector aeroespacial se suelen seleccionar por su capacidad para resistir temperaturas extremadamente altas, la corrosión y el desgaste constante, además de por sus propiedades magnéticas. Las aleaciones de níquel son, en términos estructurales, uno de los materiales más duros que existen, además de ser buenas conductoras de la electricidad.

A continuación, se presentan algunas de las propiedades más ventajosas que hacen que las aleaciones de níquel sean vitales para aplicaciones aeroespaciales:

Excelente resistencia a temperaturas extremadamente altas

La aleación Waspaloy es un gran ejemplo de una aleación de níquel para la industria aeroespacial que presenta gran resistencia y fiabilidad a altas temperaturas, ya que mantiene su integridad estructural a temperaturas de hasta 1600 ºF / 870 ºC. Como resultado de su gran resistencia a la temperatura, la aleación Waspaloy se utiliza mucho en aviones, donde la quema de combustible puede ocasionar que algunas piezas se calienten en exceso durante largos periodos.

Resistencia a la oxidación y la corrosión

Las aleaciones basadas en níquel, como la aleación X-750, tienen una excelente resistencia en entornos de gran tensión, como los que existen en tanques de presión, motores de cohetes, turbinas de gas y otras estructuras de los aviones. Endurecida por precipitación con otros metales versátiles y resistentes, como el aluminio y el titanio, la aleación X-750 puede soportar muy altos niveles de oxidación y corrosión, muy habituales en numerosas piezas de los aviones.

Baja dilatación a temperaturas extremas

La aleación 36 es una aleación de hierro y níquel (contiene 36 % de níquel), y se utiliza en la ingeniería aeroespacial. Su principal ventaja es su extremadamente baja dilatación a temperaturas criogénicas de 500 ºF y más, lo que hace que esta aleación mantenga constantemente su forma y solidez. Su aplicación en el campo de la industria aeroespacial incluye la formación de materiales compuestos; varillas de termostatos; dispositivos de medición; componentes láser; y tanques y tuberías para almacenamiento de gas licuado.

Resistencia a la deformación a lo largo del tiempo en condiciones de gran tensión

Las aleaciones de níquel para aplicaciones aeroespaciales como la aleación 80A tienen excepcionales propiedades de resistencia a la deformación a lo largo del tiempo. La capacidad de esta aleación para retener su fuerza en condiciones de gran tensión y a temperaturas de hasta 850 ºC / 1562 ºF la hace extremadamente útil para la construcción de válvulas de escape de avión y rotores de turbina.

Dadas las numerosas ventajas asociadas a las aleaciones de níquel, es evidente que si no se utilizaran estos versátiles metales, los aviones tendrían problemas para encontrar una aleación sustituta que les proporcionara el mismo rango de aplicaciones, esenciales para alcanzar el alto nivel de eficacia y fiabilidad con el que se cuenta hoy en día.